Muchas personas han sentido esa incómoda presión dolorosa, hormigueo o cansancio. Éstos no son más que los síntomas de las piernas cansadas, un problema tan común que sufre una de cada dos mujeres. ¿Es tu caso? Te desvelamos todo lo que debes saber sobre ellas.

¿Qué son las piernas cansadas?

Cuando hablamos de piernas cansadas, hinchadas o pesadas siempre nos referimos a un problema común, que es el edema. Éste es el resultado de la acumulación de líquido seroalbuminoso en el tejido de nuestras células, que provoca la hinchazón de las piernas.

El edema casi siempre aparece en las piernas porque es la parte de nuestra anatomía que recibe todo el peso del cuerpo. Pero, lo cierto es que es un problema que puede darse en cualquier otra zona. Hay que tener cuidado porque en ocasiones pueden alertarnos de un problema mayor, por eso, los médicos recomiendan hacerse un estudio.

Sus causas más frecuentes son la menstruación, insuficiencia en las venas, o por el embarazo. Otras situaciones que pueden favorecer las piernas cansadas son el sedentarismo, un exceso de sal en nuestro organismo, ciertos medicamentos, o la obesidad.

¿Cómo sé si tengo las piernas cansadas?

Si sospechas que tienes las piernas cansadas, hay algunas señales que te pueden sacar de dudas:

  • Pesadez: Las altas temperaturas del verano no nos sirven de mucha ayuda, por eso este problema es tan común en esta época, ¿Por qué? Porque la suma del calor con la presión atmosférica provoca sensación de pesadez en las piernas. Os preguntaréis por qué entonces aparecen en cualquier época del año, aunque no haga calor. Esta molestia también puede ser fruto de una mala circulación tanto de las arterias como de los vasos sanguíneos.
  • Calambres: Éste es el síntoma más claro de las piernas cansadas. Debemos tener en cuenta el momento en el que se producen estos calambres, porque no es lo mismo que lo haga cuando hacemos deporte, que si hemos adoptado una mala posición. Ésta es información clave que debes decir a tu médico para determinar el problema.
  • Cansancio: Vale, todos nos sentimos cansados por las actividades que realizamos en nuestro día a día, y esto no quiere decir que nos pase algo. Pero, si ese agotamiento permanece a pesar de descansar lo suficiente, sí puede ser entonces una señal de alarma.

Claves para prevenir y aliviar las piernas cansadas

Antes de echarnos las manos a la cabeza, es importante hacer todo lo que esté en nuestra mano para evitar la aparición de las piernas cansadas. Pero, si ya las sufres, no te preocupes, también tenemos consejos para ti:

  • Cuida la línea y evita esos kilos de más que pueden dificultar la circulación.
  • No abuses de la sal.
  • Lleva una dieta sana en la que las frutas y verduras tengan un peso importante.
  • ¡Camina! Evita en la medida de lo posible tener una vida sedentaria.
  • Cuando vayas a la ducha, utiliza agua templada, pero, justo antes de terminar aplica agua fría en las piernas para facilitar la circulación.
  • Si sueles emplear medias, intenta que no te aprieten demasiado.
  • Cuando te apliques la crema hidratante, hazlo mediante un masaje en las piernas y los pies.
  • Practica ejercicios circulatorios con los pies para favorecer la circulación durante la noche.
  • Al acostarte, eleva un poco las piernas para que mejore la circulación.

Como siempre, en las farmacias puedes conseguir numerosos tratamientos para las piernas cansadas. Déjate asesorar por tu farmacéutico de confianza, y no dudes en preguntarle todas tus dudas.

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